4) Curso escolar en EEUU Pablo Yuste: Llegamos a Jacksonville, AR

Jueves 06 diciembre 2018

Hola, soy Pablo Yuste, estuve un año viviendo en Arkansas, EEUU gracias a into, sin duda la mejor decisión de mi vida y de la que tengo muchas cosas que contar, por ello, me he decidido a compartir mi historia a través de esta página web.

Bienvenidos al capítulo 4, puedes visitar los anteriores deslizando hacia abajo para seguir la historia desde el principio.

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Cuando el campamento terminó, cada uno de nosotros se tenía que ir a un estado distinto, y a mi me tocó levantarme a las 5 de la mañana, que si no es por el holandés me quedo en la cama la verdad. Recuerdo las caras de dormidos que teníamos a la hora de coger el bus, de camino al aeropuerto todos se durmieron, cada cual en una posición más extraña, a mí el pesado del holandés no me dejaba dormir, en todo el campamento no conseguimos llegar a entendernos del todo, pero la verdad es que nos lo pasábamos bien. Al llegar al aeropuerto cada uno tenía que ir a una puerta de embarque, diferentes terminales, etc. así que las despedidas fueron un poco caos.

En este punto hay que resaltar que yo no sabía con lo que me iba a encontrar en Arkansas, mis primeras semanas no iban a ser como las de la gran mayoría de los estudiantes, yo no tenía una familia de acogida asignada, tenía lo que se llama una Welcome Family, me acogería una familia durante un tiempo hasta encontrar a la que sería mi familia durante el resto del año. Mi Welcome Family era Sharon, una señora de 60 años. También iba a vivir con Benjamin, un estudiante alemán que había estado conmigo en el campamento y en el viaje a Arkansas, pero con el que no había hablado mucho.

Tras unos cuantos retrasos de vuelo llegamos a Little Rock, AR , recuerdo ir a la salida del aeropuerto y allí nos estaban esperando a todos los estudiantes que llegábamos, había carteles de bienvenida y bastante más gente de la que me esperaba, y entre todos ellos, estaba Álvaro, el chico que había conocido en el campamento de Madrid, que de todos los destinos posibles que había en EEUU había decidido ir a parar al mismo instituto que yo. Allí también estaba Sharon, que también formaba parte de la coordinación local de estudiantes extranjeros. Nos saludamos todos, y aunque estaba muy cansado, consiguieron animarme, yo no me enteraba de nada la verdad, pero me parecieron bastante majos. A la mayoría de los otros estudiantes no les volví a ver, excepto Benjamin obviamente, que en ese momento ya se había convertido oficialmente en mi hermano y hoy en día sigo hablando de él como mi “hermano alemán”. Ese fue también el único día que hablé con Álvaro en español, ya que al día siguiente, en el instituto (del que ya os contaré todo más tarde) decidimos no hablar nunca en español, para que la evolución de nuesro inglés fuera más rápida, parece una tontería, pero cada vez que volvía a hablar en español, sentía como mi inglés daba un paso hacia atrás.

Sharon pensó que nuestra llegada era algo especial, así que ese día nos llevó de vuelta a casa en su descapotable, la verdad es que para ir por la autopista un descapotable no es la mejor idea, pero estuvo divertido. Además, Sharon tenía el ojo derecho de cristal y no veía muy bien de ese lado, y como yo estaba de copiloto me dijo que la avisará si se acercaba algún coche al pasarse de carril, yo hice como que la había entendido, pero como de costumbre no me había enterado de nada, esto hizo el viaje a Jacksonville bastante más emocionante…  

Moraleja: si no entiendes algo, dilo!

 

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