8) Curso escolar en EEUU Pablo Yuste: Conozco a mi familia de acogida

Domingo 16 diciembre 2018

Hola, soy Pablo Yuste, estuve un año viviendo en Arkansas, EEUU gracias a into, sin duda la mejor decisión de mi vida y de la que tengo muchas cosas que contar, por ello, me he decidido a compartir mi historia a través de esta página web.

Bienvenidos al capítulo 8, puedes visitar los anteriores deslizando hacia abajo para seguir la historia desde el principio.

Nuevos capítulos cada semana, no te los pierdas ;-)

--------------------------------------------------------------------------------

 

Llegó el día de mudarnos con nuestra nueva familia, recuerdo que en un principio pensábamos que nos íbamos a tener que cambiar de instituto, así que ese día hubo unas despedidas un tanto extrañas, que al final se quedaron en anécdota.

Me acuerdo de ir en el coche con Sharon super nervioso porque no sabía cómo iba a ser nuestra nueva casa, Sharon dijo que estábamos cerca y de repente veo una casa que tenía la finca de alante llena de coches. Efectivamente, era esa, la casa era preciosa, salimos del coche, picamos a la puerta y se hizo un profundo silencio dentro, a los 30 segundos o así se abrió la puerta y había como unas 15-20 cabecitas mirándonos, estaba toda la familia: primos, hermanos, hijos, padres, la vecina de en frente… enseguida todo el mundo nos empezó a saludar, a ayudarnos con las maletas, a presentarse... 

Todos intentaban hablar conmigo, pero entre el barullo y mi pronunciación creo que nadie consiguió entenderme, los primeros días nadie me entendía y Benjamin solía traducir lo que intentaba decir, ya que de alguna manera había desarrollado un sexto sentido para entenderme. Hay mucha gente en esta familia, pero me centraré en los más importantes: Benjamin y yo íbamos a vivir con Gary (el alcalde) y su mujer, Glenda, que tenían dos hijos: Autumn, que estaba casada con Derek y que tenían dos niñas, Mary Kate y Madison, de unos 9 y 13 años creo, y luego estaba Ray, que estaba casado con Teresa y tenían 3 hijos, Brayden, que era dos años mayor que yo, Grant, un año más que yo, y Layne que era de la edad de Madison.

Ahora mismo mientras escribo esto me emociona solo el hecho de pensar en ellos, realmente se convirtieron en una verdadera familia para mí, desde un principio me trataron genial, siempre estuvieron ahí para todo lo que necesitara, para hablar conmigo, para reírse conmigo, para estar conmigo. La verdad es que tuve muchísima suerte con la familia que me tocó, no hubo ni un solo problema en todo el año y hoy en día les sigo queriendo muchísimo y estoy haciendo todo lo posible para ir a visitarles.

El día que entré a mi nueva casa por primera vez me di cuenta de la suerte que había tenido, recuerdo que a Mary Kate le daba mucha vergüenza hablar conmigo, a Brayden hacer bromas que no entendía pero como todo el mundo se reía pues yo también, a Madison y Layne meterse el uno con el otro como siempre solían hacer, y Glenda, la persona más cariñosa y más agradable que he conocido nunca. Todos y cada uno de ellos hicieron de ese año algo mejor y me demostraron lo cómodo que puedes llegar a vivir tan lejos de casa y rodeado de personas que hace unas semanas, eran completos extraños. Creo que no hay mejor experiencia para un chico de 16 años que la de irse a vivir al extranjero con una familia nativa. Aprendí tantas cosas de ellos, desde el primer día me hicieron sentir uno más y les agradeceré eternamente a Gary y a Glenda que decidieran acogernos y tratarnos como si fuéramos sus propios hijos. Como les dije en la carta de despedida:

"Once a Fletcher. Always a Fletcher"

 

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información aquí.